Talleres (I)

Tenía 14 años. Mis inicios en el ciclismo coincidieron con las visitas apasionadas y reiteradas a un taller de bicicletas del barrio, en Valencia. Era una de aquellas cuevas oscuras y desordenadas, sin cartel a la puerta, donde se amontonaban bicicletas de todas razas y géneros. Todas de metal resistente. Del techo, como murciélagos, colgaban más, enteras o tan sólo cuadros; y ruedas suspendidas a la espera de asistencia mecánica. Durante el día, el espacio vital del taller se ampliaba a la calle, con más bicicletas a la puerta, como si se tratara de chatarra. El suelo, de una opacidad palpable, había ganado con los años una textura blanda y deslizante, nutrida de grasa sobrante de las máquinas a pedales. Al fondo del estrecho pasillo entre la masa metálica, su mecánico y propietario, Paco Delàs.
sempéFrecuentaba este espacio, más por una relación personal que por necesidades mecánicas. Me gustaba escuchar sus historias. Paco me explicaba que había sido ciclista amateur y que veía cómo, con el paso del tiempo, la mecánica se había ido complicando. Conservaba su bicicleta de tres marchas con la que había competido: subir, llanear y bajar. Con esto lo hacía todo.
Me explicaba, también, que había cumplido el servicio militar en Aranjuez y los fines de semana de permiso volvía a Valencia para ver a la novia y a los padres. En bicicleta, obviamente, salía el viernes de madrugada, de camino a la costa. Paraba para calentarse en las hogueras encendidas por los trabajadores de la entonces en construcción autovía Madrid-Valencia. El sábado, día libre en Valencia, y el domingo de madrugada, vuelta.
Al cabo de unos años de vivir en Barcelona, volví para saludarle. La vieja puerta de madera estaba cerrada. Según me informaron, Paco Delàs se había jubilado. Le perdí la pista para siempre. Pero ahora, más de tres lustros después, me percato que sus historias forjaron en mí un imaginario particular, un concepto de ciclismo esencial y autosuficiente, donde máquina y ciclista alimentan una estrecha relación intemporal.

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